La sequía, impulsada y agravada por el cambio climático, se ha convertido en uno de los fenómenos más letales y extendidos del planeta.
Las condiciones de calor extremo, prolongadas en el tiempo, están causando pérdidas humanas y económicas de gran magnitud, así como daños irreversibles en los ecosistemas.
Este desastre climático, descrito por expertos como un “asesino silencioso”, ya está elevando la tasa de mortalidad global.
Lee también: Daniel Madariaga Barrilado: “Reciclar es un deber diario para proteger el futuro del planeta”
Las consecuencias de la sequía impactan en todos los rincones del planeta
Un reciente informe de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía de Estados Unidos y la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía alerta sobre sus impactos entre 2023 y 2025.
Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la CNULD, afirma: “La sequía agota recursos y devasta vidas a cámara lenta. Sus cicatrices son profundas”.
África sufre las peores sequías registradas. En Etiopía, Zimbabue, Zambia y Malawi, las cosechas de maíz y trigo han colapsado.
Solo en Zimbabue, la producción de maíz cayó un 70% en 2024, los precios se duplicaron y murieron 9 mil cabezas de ganado. Somalia perdió 43 mil vidas en 2022 debido al hambre asociada a este fenómeno.
Las consecuencias cruzan continentes: en España, la sequía redujo un 50% la cosecha de aceitunas, duplicando el precio del aceite de oliva.
Turquía enfrenta sumideros por la sobreexplotación de acuíferos, y la Amazonía sufre ríos históricamente bajos con mortandad masiva de fauna. Incluso el Canal de Panamá ha visto caer su tránsito en un tercio, afectando el comercio mundial.
Los especialistas proponen reforzar sistemas de alerta temprana, restaurar cuencas, promover cultivos autóctonos e invertir en infraestructura resiliente.
La sequía no respeta fronteras y combatirla requiere una acción global decidida para proteger vidas, ecosistemas y economías.
Lee también: El Himalaya no escapa a la amenaza de los gases de efecto invernadero

