Un estudio publicado en la revista Current Biology ha confirmado que el lobo, uno de los grandes carnívoros más emblemáticos del planeta, siente un profundo temor hacia los seres humanos.
La investigación, liderada por la Universidad de Ontario Occidental (Canadá) y la Academia Polaca de Ciencias, demuestra que los lobos son más del doble de propensos a huir y lo hacen dos veces más rápido cuando escuchan voces humanas, en comparación con otros sonidos naturales, como el canto de las aves.
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El humano, el verdadero enemigo del lobo.
El experimento se realizó en una zona de mil 100 kilómetros cuadrados del bosque de Tuchola, en el centro-norte de Polonia.
Los científicos instalaron cámaras y altavoces automáticos que reproducían diferentes sonidos cuando un animal se acercaba a menos de diez metros.
Tanto los lobos como sus presas —ciervos y jabalíes— mostraron una reacción inmediata de huida ante los sonidos humanos.
Según la investigadora principal, Liana Zanette, “los lobos no son una excepción en su temor hacia los humanos, y tienen buenas razones para temernos”.
Los datos señalan que las personas matan grandes carnívoros como los lobos a un ritmo nueve veces superior al de su mortalidad natural, lo que convierte a los humanos en un auténtico “superdepredador”.
Incluso en regiones donde los lobos están protegidos por ley, como en la Unión Europea, el miedo persiste, ya que la caza legal e ilegal continúa a un ritmo siete veces mayor del natural.
El estudio también reveló que, debido a este temor, los lobos son 4,9 veces más activos durante la noche que los humanos.
Para Zanette, el verdadero desafío no es eliminar el miedo del lobo, sino evitar que se acerque a los alimentos humanos mediante una mejor gestión de residuos y la protección del ganado.
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