Después de 70 años de funcionamiento, el icónico parque Miami Seaquarium cerrará oficialmente sus puertas este domingo, marcando el fin de una era y el inicio de un nuevo capítulo en la historia del entretenimiento marino en Florida.
El cierre se produce tras años de denuncias por maltrato animal y una batalla legal que culminó con la declaración de bancarrota de su operador, The Dolphin Company, a inicios de este año.
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Para muchos, el cierre del parque «Miami Seaquarium» representa una victoria histórica del activismo animal.
El parque, inaugurado en 1955, fue durante décadas una de las principales atracciones turísticas de Miami.
Sin embargo, las protestas constantes de organizaciones defensoras de animales, especialmente de People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), erosionaron su reputación.
Las manifestaciones se intensificaron tras la muerte de Lolita (Tokitae), una orca capturada en 1970 que vivió más de medio siglo en cautiverio antes de fallecer en 2023 por una falla renal.
Este domingo, los activistas celebraron el cierre con champaña frente a la entrada del acuario, portando pancartas que decían “En memoria de Lolita” y “Cierren todos los parques marinos de ‘indiversiones’”.
Una manifestante colocó un sello que decía “Cerrado por crueldad animal”, retirado poco después por personal del parque.
El condado de Miami-Dade había cancelado el contrato de arrendamiento en 2024, tras documentar múltiples violaciones a normas de bienestar animal y deterioro de las instalaciones.
El terreno será adquirido por Terra Grouppor 22,5 millones de dólares, que planea transformarlo en el “Miami Seaquarium 2.0”, un espacio sin mamíferos marinos, enfocado en educación, conservación y experiencias inmersivas.
Para muchos, el cierre representa una victoria histórica del activismo animal. “Después de décadas de sufrimiento, finalmente se cierra un capítulo de crueldad”, afirmó Wendy Fernández, portavoz de PETA.
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