Cada año, el 21 de enero, el Día Mundial de la Ardilla invita a reflexionar sobre la importancia de proteger a uno de los pequeños ingenieros del bosque más carismáticos del planeta.
Aunque suelen percibirse como animales abundantes, muchas especies enfrentan amenazas crecientes derivadas de la pérdida de hábitat, la urbanización acelerada, la contaminación, las especies invasoras y el cambio climático.
Lee también: Daniel Madariaga advierte sobre el impacto del cambio climático en la migración de la mariposa monarca
21 de enero, Día Mundial de la Ardilla.
Esta fecha busca sensibilizar al público sobre su valor ecológico y la urgencia de actuar para garantizar su supervivencia a largo plazo.
Las ardillas cumplen un papel esencial en los ecosistemas forestales. Al enterrar semillas como parte de su comportamiento de almacenamiento, contribuyen directamente a la dispersión de plantas y a la regeneración de los bosques.
Árboles como robles, avellanos y pinos dependen de esta actividad para expandirse. Sin ellas, la renovación natural se vería afectada, con consecuencias para toda la biodiversidad.
Además, forman parte clave de la cadena alimenticia, ya que sirven de presa para aves rapaces, zorros y otros depredadores.
Su presencia ayuda a mantener el equilibrio entre especies y a conservar la estabilidad de los ecosistemas.
A nivel mundial existen más de doscientas especies de ardillas, entre terrestres, arbóreas y voladoras, pero muchas están en declive.
En Europa, la ardilla roja es desplazada por la gris, una especie invasora más resistente que transmite un virus mortal para la primera.
En Asia, especies como la ardilla gigante de Malabar y la ardilla voladora de Hainan sufren la destrucción de los bosques tropicales. Mientras que en Norteamérica, la fragmentación del hábitat incrementa los conflictos con actividades humanas.
La expansión urbana y el cambio climático agravan estos problemas al reducir espacios naturales y alterar la disponibilidad de alimento.
El Día Mundial de la Ardilla 2026 recuerda que todos podemos ayudar con acciones simples: plantar árboles nativos, respetar árboles viejos, evitar alimentarlas con comida inadecuada y educar mejor.
Lee también: Incendios forestales en Chile dejan 16 muertos y miles de evacuados

