El Himalaya enfrenta una amenaza creciente que podría transformar radicalmente la vida de millones de personas.
Un estudio liderado por la Universidad de Durham y publicado en Scientific Reports advierte que las inundaciones extremas en la región podrían aumentar hasta un 84 % hacia finales del siglo XXI si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
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En septiembre de 2024, las inundaciones en el Himalaya dejaron al menos 236 muertos.
Aunque tradicionalmente se ha señalado al deshielo de los glaciares como el principal riesgo, la investigación destaca un factor más inmediato: el cambio en los patrones de lluvia.
Según los modelos, más del 90 % del incremento del agua en futuras inundaciones provendrá de precipitaciones extremas, impulsadas por una atmósfera más cálida que retiene mayor humedad.
El análisis se centró en la cuenca del río Karnali, vital para Nepal y el norte de India. Los resultados muestran que fenómenos considerados excepcionales, como las inundaciones “de cada 100 años”, podrían repetirse cada cinco o diez años hacia 2100, aumentando el riesgo para comunidades vulnerables.
Las consecuencias ya son visibles. En septiembre de 2024, inundaciones en la región dejaron 236 muertos y pérdidas equivalentes al 1 % del PIB de Nepal.
Para 2050, se estima que los daños podrían alcanzar el 2,2 % anual, afectando infraestructuras, cultivos y salud pública.
El estudio también revela cómo la contaminación industrial ha alcanzado el Himalaya durante siglos, evidenciada en núcleos de hielo extraídos del glaciar Dasuopu.
Pese al panorama, los científicos subrayan que reducir emisiones podría limitar significativamente el impacto, evitando escenarios más devastadores.
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