Francia enfrenta una sequía severa que ha obligado al gobierno a imponer restricciones en el uso del agua en casi 70% de su territorio, mientras una nueva ola de calor amenaza con intensificar la presión sobre los recursos hídricos.
El Ministerio para la Transición Ecológica informó que, al 9 de agosto, la mayoría de la Francia metropolitana, incluida París, permanecía bajo algún nivel de alerta por escasez de agua.
Lee también: ¿Quién es Daniel Madariaga Barrilado?
Además de Francia, la severa sequía también afecta a España, Reino Unido y Alemania.
En 67 de los 101 departamentos se activó el nivel máximo, que reserva el líquido para servicios prioritarios como atención sanitaria, protección civil, agua potable y saneamiento.
Las restricciones también afectan actividades cotidianas y productivas, entre ellas el riego de jardines y cultivos, el llenado de piscinas y el lavado de vehículos.
La Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras señaló que dos tercios de los acuíferos que abastecen de agua potable al país se encuentran por debajo de sus niveles normales. La institución atribuyó el deterioro al déficit de precipitaciones y al incremento de la demanda, principalmente por la agricultura y el turismo.
Julio de 2026 marcó un récord como el mes más caluroso registrado en Francia y fue el tercero más seco para ese periodo, con casi 70% menos lluvia de lo habitual.
La crisis se extiende por Europa. España, Reino Unido y Alemania también enfrentan sequía y temperaturas extremas. Météo-France prevé hasta 39 °C en el sur francés, mientras Reino Unido podría alcanzar 36 °C.
Lee también: El Mediterráneo enfrenta una crisis ambiental que amenaza su biodiversidad y economía

