Mar. Sep 1st, 2026

El calentamiento del Atlántico acerca al tiburón blanco a Reino Unido

El calentamiento del Atlántico acerca al tiburón blanco a Reino Unido

El calentamiento de los océanos está modificando la distribución de distintas especies marinas y el tiburón blanco figura entre los animales que podrían ampliar su territorio hacia aguas más frías.

Aunque todavía no existen registros recientes que confirmen su presencia frente a las costas del Reino Unido, las condiciones ambientales de la región podrían favorecer futuros avistamientos.

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Reino Unido cuenta con una de las presas preferidas del tiburón blanco: las focas grises.

El rastreador de OCEARCH sigue actualmente los movimientos de Quint y Bella, dos tiburones blancos marcados en Nueva Escocia. Quint, un macho adulto de 2.95 metros y 266 kilos, alcanzó el estrecho de Belle Isle, al norte de Terranova, y en julio se convirtió en el tiburón blanco rastreado que llegó más al norte.

Bella, por su parte, mide 3.10 metros y pesa 331 kilos. Los desplazamientos de ambos ejemplares forman parte de los movimientos estacionales que esta especie realiza entre Estados Unidos y Canadá, por lo que los especialistas no consideran que exista todavía una nueva ruta migratoria provocada directamente por el cambio climático.

Sin embargo, las aguas británicas presentan condiciones cada vez más favorables. Durante los últimos 40 años, su temperatura aumentó alrededor de un grado, mientras que en 2025 los mares del noroeste de Europa y el Atlántico nororiental registraron hasta 297 días de ola de calor marina. Además, Reino Unido cuenta con una de las presas preferidas del tiburón blanco: las focas grises.

Una investigación realizada en California, que analizó 22 millones de mediciones correspondientes a 14 tiburones blancos juveniles, encontró que una ola de calor marina ocurrida entre 2014 y 2016 desplazó hacia el norte el límite frío de distribución de estos animales.

Pese a estos cambios, el riesgo para los bañistas británicos continúa siendo muy bajo. El último registro cercano ocurrió en 1977, a unos 270 kilómetros de Land’s End.

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