Mar. Sep 22nd, 2026
Daniel Madariaga Barrilado impulsa el modelo de ciudades esponja ante el desafío climático

Daniel Madariaga Barrilado promueve el concepto de ciudades esponja como una alternativa para transformar la gestión del agua en los entornos urbanos.

Ante el crecimiento acelerado de las ciudades y el aumento de los fenómenos climáticos extremos, este modelo propone capturar, infiltrar, almacenar y reutilizar el agua de lluvia para reducir el riesgo de inundaciones y fortalecer las reservas hídricas durante los periodos de sequía.

Las ciudades esponja incorporan soluciones basadas en la naturaleza para acercar la infraestructura urbana a los ciclos naturales del agua. Jardines de lluvia, corredores verdes, humedales urbanos, techos vegetales y pavimentos permeables permiten absorber el agua, filtrarla y facilitar su incorporación al suelo y a los acuíferos.

Lee también: La aviación, ante el reto de frenar su desmedida huella climática

Para Daniel Madariaga Barrilado, las ciudades esponja pueden contribuir a la adaptación frente a la crisis hídrica global.

Según Madariaga Barrilado, esta infraestructura verde también disminuye la presión sobre los sistemas tradicionales de drenaje, especialmente durante tormentas intensas. Al mismo tiempo, genera espacios urbanos más verdes y saludables que pueden mejorar la calidad de vida de la población.

El especialista plantea que este enfoque también puede contribuir a la adaptación frente a la crisis hídrica global. En lugar de considerar la lluvia como un excedente que las ciudades deben expulsar rápidamente, el modelo la convierte en un recurso que los gobiernos y las comunidades pueden gestionar para distintos usos urbanos.

La estrategia ofrece beneficios ambientales adicionales, como la reducción del efecto de isla de calor, el fortalecimiento de la biodiversidad y la generación de espacios públicos resilientes. Para Madariaga Barrilado, este cambio requiere integrar la gestión del agua desde las primeras etapas de la planificación urbana.

El modelo de ciudades esponja plantea así una transformación en la relación entre las ciudades y el agua: aprovechar los procesos naturales, combinar infraestructura verde con sistemas inteligentes y desarrollar entornos urbanos capaces de responder con mayor flexibilidad a los retos climáticos y hídricos del futuro.

Lee también: El Pacífico exige medidas y financiación ante la COP31 para proteger sus islas

Related Post