La pesca mundial de atún alcanzó un hito histórico: el 97% de las capturas globales ya proviene de poblaciones sostenibles, de acuerdo con los últimos informes internacionales sobre el estado de las pesquerías de túnidos.
El dato refleja más de una década de avances en regulación, control científico y cooperación internacional para garantizar la conservación de una de las especies marinas más comercializadas del planeta.
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El atún es uno de los productos pesqueros más consumidos del mundo.
Hace apenas diez años, solo el 70% de las capturas procedía de stocks saludables. La mejora actual es resultado de nuevas medidas impulsadas por organismos científicos, autoridades pesqueras y flotas atuneras, que reforzaron límites de captura, vigilancia y protección de zonas sensibles.
Especialistas destacan que la recuperación de los túnidos demuestra que la sostenibilidad y la rentabilidad pueden avanzar de forma conjunta.
Además de proteger los recursos marinos, la mejora de los stocks aporta estabilidad económica, garantiza el abastecimiento alimentario y fortalece la competitividad de toda la cadena de valor vinculada al atún.
El atún sigue siendo uno de los productos pesqueros más consumidos del mundo y un motor clave para la industria conservera.
En Europa, la flota atunera tropical genera cerca de 7 mil empleos directos, sin embargo, el sector advierte que aún existen desafíos importantes.
La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada continúa siendo una amenaza para la sostenibilidad de los océanos.
Por ello, expertos y organizaciones internacionales insisten en reforzar los sistemas de trazabilidad, vigilancia y cooperación entre países.
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