Los elefantes africanos del bosque están siendo reconocidos por la comunidad científica como héroes climáticos por su papel indirecto en la captura de dióxido de carbono y la mitigación del cambio climático, además de su importancia en la biodiversidad de las selvas tropicales.
Expertos del Fondo Mundial para la Naturaleza y el divulgador científico Luis Barrera, destacan que estos animales modifican la estructura de la vegetación al alimentarse, derriban árboles pequeños y permiten el crecimiento de especies más grandes y de madera densa capaces de almacenar más CO2.
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Además de los elefantes africanos, otras especies desempeñan funciones esenciales en la salud del planeta.
Este proceso convierte a los bosques en sumideros de carbono más eficientes. Los árboles de gran tamaño que prosperan gracias a la actividad de los elefantes cumplen una función clave en la absorción del carbono atmosférico y en la regulación del clima global.
Además, los elefantes actúan como dispersores naturales de semillas. A través de sus desplazamientos y excrementos contribuyen a la regeneración de los ecosistemas forestales y a la diversidad biológica.
Barrera subraya que no solo los elefantes, sino muchas especies desempeñan funciones esenciales en la salud del planeta y en el ciclo natural del carbono.
Sin embargo, el elefante africano del bosque se encuentra en peligro crítico de extinción debido a la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Su disminución representa una amenaza ecológica y climática significativa.
La comunidad científica advierte que proteger a estas especies clave es fundamental para mantener bosques resilientes y asegurar la capacidad natural de captura de carbono frente al calentamiento global.
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